Este blog pretende ser un espacio en el que encuentres lecturas interesantes que te ayuden a buscar entre tus creencias y pensamientos, aquellos que merece la pena conservar y cuáles debemos modificar y cambiar por otros, más adaptativos, para así evitar sufrir, en ocasiones, de forma innecesaria. Además pretende que, cuando alguien se encuentre en momentos de crisis, sea consciente que toda crisis implica, al superarla finalmente, una gran evolución personal.
jueves, 14 de agosto de 2008
Venecia, la ciudad del agua
martes, 12 de agosto de 2008
El yoga como herramienta de salud
En la actualidad, más que en cualquier otro momento de la historia de la humanidad, los occidentales nos enfrentamos diariamente a situaciones de estrés y tensión que se escapan a nuestro control y para los que no disponemos de las adecuadas estrategias de afrontamiento.Muchas personas se refugian en las drogas, el alcohol, el abuso de fármacos o en intentos equivocados de afrontar dichas situaciones.
El yoga, la más antigua de las disciplinas de la vida, es una buena herramienta para el control del estrés tanto físico como psicológico.
Cualquier persona, independientemente de su edad, condición o religión se puede beneficiar de esta disciplina.
Las enseñanzas del yoga se basan en una comprensión intrincada y precisa del sano funcionamiento del cuerpo y de la mente del hombre, y sus técnicas están destinadas a llevar al máximo nuestras potencialidades de buena salud, vitalidad y juventud perdurables.
En el funcionamiento de este admirable sistema viviente vamos a prestar atención a tres funciones principales: el armazón fuerte y flexible de huesos, músculos y ligamentos que constituye el cuerpo; los ciclos orgánicos de la digestión, la respiración y la circulación, que alimentan y reparan células y tejidos; y el vital servicio de mensajería constituido por los nervios y las hormonas, que equilibran y regulan nuestras reacciones físicas, emocionales y mentales. El yoga trabaja sistemáticamente con todas estas partes del cuerpo viviente para mantenerlas funcionando de manera equilibrada y en perfectas condiciones.
El trabajo más importante de las posturas yóguicas consiste en fortalecer y purificar el sistema nervioso, especialmente la médula espinal y la cadena de ganglios, que corresponden a las rutas de circulación del prana (energía vital). Las diferentes asanas estiran y tonifican sistemáticamente todos los nervios periféricos, ayudando a reforzarlos y a estabilizar la transmisión neuroquímica. Además, tonifican el sistema nervioso simpático y el parasimpático. Las señales activas provenientes de los nervios simpáticos estimulan nuestra respuesta ante situaciones de necesidad características de las situaciones de estrés, al mismo tiempo que inhiben las funciones controladas por el sistema parasimpático, tales como la secreción de saliva y de jugos gástricos y la normalización del pulso y de la respiración. Además, las asanas masajean y estimulan todas las glándulas endocrinas.
La práctica de las asanas controla eficazmente la hipertensión y la angustia, restablece la resistencia al estrés, corrige el metabolismo y asegura una sana transmisión nerviosa.
Muchas de las técnicas de relajación utilizadas por la psicología tales como la respiración controlada o determinadas técnicas de relajación provienen de los cinco principios sobre los que está basado el hatha yoga y éstos son:
1. La relajación adecuada libera la tensión existente en los músculos y descansa el organismo.
2. El ejercicio adecuado, estirando y tonificando músculos y ligamentos mejorando la circulación.
3. La respiración adecuada incrementa el aporte de oxígeno.
4. La dieta adecuada basada en alimentos naturales.
5. El pensamiento positivo y la meditación ayudan a hacer desaparecer los pensamientos negativos.
Según Lalonde, los determinantes de Salud por orden de importancia son: estilos de vida y medio ambiente, sistema sanitario y, por último, biología humana. Sin embargo, el dinero público destinado a intervenir sobre el sistema sanitario y la biología humana es mucho mayor que sobre los estilos de vida y el medio ambiente. Pensar en utilizar y recetar disciplinas como el yoga para determinados problemas de salud, es algo todavía muy lejano en nuestra “moderna” sociedad.
lunes, 30 de junio de 2008
¿Somos inmaduros?
La personalidad es una organización dinámica y en continuo cambio en la que influyen nuestras experiencias, el ambiente y la herencia de nuestros padres, por lo que confluyen los aspectos físicos, psicológicos, sociales y culturales. Al ser algo en continuo cambio, las conductas derivadas de nuestra personalidad también pueden cambiar y por eso algunos psicólogos intentamos ahondar en la mecánica interna del comportamiento, para así poder cambiarlo, mejorarlo y hacerlo más equilibrado, adaptativo y en definitiva que nos haga sentirnos bien con nosotros mismos.En la inmadurez existen muchos comportamientos poco adaptativos, que debido a esa inmadurez, se pueden cambiar , mejorar y hacerse mas adaptativos.
Cada uno de nosotros tenemos como objetivo primordial el conocernos a nosotros mismos, saber las actitudes y las limitaciones que uno tiene. Aceptar esas limitaciones es un signo de madurez y que ayuda a tolerar la frustración ante los fracasos. Estar en la realidad es conocer el hoy y ahora de uno mismo sin creerse menos ni más que nadie.
La inmadurez es la mala o nula percepción de la realidad: la captación incorrecta de sí mismo y del entorno que le rodea lo que lleva a tener una conducta desadaptada tanto con uno mismo como con el contacto con los demás, no sabiendo medir las distancias ni las cercanías de forma adecuada.
Suele también suceder que hay una ausencia de un proyecto de vida, sin embargo la vida no se improvisa y necesita una cierta organización, un esquema que diseñe el porvenir y sobretodo unos valores: amor, trabajo, cultura, etc. No se puede vivir sin amor, el amor debe ser el primer argumento de la vida, que da fuerza a los demás; pero no hay amor sin renuncias y nadie puede ser absoluto para otro. El amor eterno no existe; el amor se va trabajado día a día, amar no significa tener dulces sentimientos, sino volcarse con el otro en las pequeñas cosas de cada día.
La inmadurez suele ir acompañada también de baja o nula responsabilidad y de falta de madurez afectiva, de falta de madurez intelectual. Existen muchos tipos de inteligencia, pero en lo referente a la madurez, una persona es inteligente cuando sabe centrar un tema, haciendo razonamientos y juicios de la realidad adecuados, siendo capaz de elaborar un conjunto de soluciones asequibles y positivas que permitan resolver problemas concretos. La inmadurez se caracteriza al contrario por la falta de visión y de planificación del futuro, serias dificultades para racionalizar los hechos. La vida es como un viaje, por eso es importante saber a dónde uno quiere ir.
La voluntad también se trabaja y se madura, cuando es frágil, convierte al sujeto en alguien blando, voluble, inconstante, frívolo, caprichoso, incapaz de ponerse objetivos concretos, ya que todos se desvanecen ante el primer estímulo que llega de fuera y le hace abandonar la tarea que iba a tener entre manos. Un ser que ha aprendido a no vencerse, sino a seguir sus impulsos inmediatos, que se entusiasma fácilmente con algo, para abandonarlo cuando las cosas se tornan difíciles.Esto trae consigo baja tolerancia a las frustraciones, ser mal perdedor, ya que tiene poca capacidad para remontar las adversidades, pues no está acostumbrado a vencerse en casi nada; surge así la tendencia a refugiarse en un mundo fantástico, para alejarse de la realidad. Los criterios morales y éticos también son inestables: la moral es el arte de vivir con dignidad; el arte de usar de forma correcta la libertad, conocer y poner en práctica lo que es bueno. En la persona inmadura todo está cogido por alfileres y fácilmente se deshilacha y se rompe. La moda, la permisividad, el relativismo, el seguir los vaivenes de lo último sin ningún espíritu crítico.La madurez es uno de los puentes levadizos que lleva a la fortaleza de la felicidad, y es el resultado de un trabajo esforzado, serio, paciente, de quitar y añadir, de pulir, de limar, de intentar que nuestra forma de ser sea como una piedra de canto rodado de esas que vemos en los ríos y que casi no tienen aristas.
¿Somos inmaduros?
La personalidad es una organización dinámica y en continuo cambio en la que influyen nuestras experiencias, el ambiente y la herencia de nuestros padres, por lo que confluyen los aspectos físicos, psicológicos, sociales y culturales. Al ser algo en continuo cambio, las conductas derivadas de nuestra personalidad también pueden cambiar y por eso algunos psicólogos intentamos ahondar en la mecánica interna del comportamiento, para así poder cambiarlo, mejorarlo y hacerlo más equilibrado, adaptativo y en definitiva que nos haga sentirnos bien con nosotros mismos.En la inmadurez existen muchos comportamientos poco adaptativos, que debido a esa inmadurez, se pueden cambiar , mejorar y hacerse mas adaptativos.
Cada uno de nosotros tenemos como objetivo primordial el conocernos a nosotros mismos, saber las actitudes y las limitaciones que uno tiene. Aceptar esas limitaciones es un signo de madurez y que ayuda a tolerar la frustración ante los fracasos. Estar en la realidad es conocer el hoy y ahora de uno mismo sin creerse menos ni más que nadie.
La inmadurez es la mala o nula percepción de la realidad: la captación incorrecta de sí mismo y del entorno que le rodea lo que lleva a tener una conducta desadaptada tanto con uno mismo como con el contacto con los demás, no sabiendo medir las distancias ni las cercanías de forma adecuada.
Suele también suceder que hay una ausencia de un proyecto de vida, sin embargo la vida no se improvisa y necesita una cierta organización, un esquema que diseñe el porvenir y sobretodo unos valores: amor, trabajo, cultura, etc. No se puede vivir sin amor, el amor debe ser el primer argumento de la vida, que da fuerza a los demás; pero no hay amor sin renuncias y nadie puede ser absoluto para otro. El amor eterno no existe; el amor se va trabajado día a día, amar no significa tener dulces sentimientos, sino volcarse con el otro en las pequeñas cosas de cada día.
La inmadurez suele ir acompañada también de baja o nula responsabilidad y de falta de madurez afectiva, de falta de madurez intelectual. Existen muchos tipos de inteligencia, pero en lo referente a la madurez, una persona es inteligente cuando sabe centrar un tema, haciendo razonamientos y juicios de la realidad adecuados, siendo capaz de elaborar un conjunto de soluciones asequibles y positivas que permitan resolver problemas concretos. La inmadurez se caracteriza al contrario por la falta de visión y de planificación del futuro, serias dificultades para racionalizar los hechos. La vida es como un viaje, por eso es importante saber a dónde uno quiere ir.
La voluntad también se trabaja y se madura, cuando es frágil, convierte al sujeto en alguien blando, voluble, inconstante, frívolo, caprichoso, incapaz de ponerse objetivos concretos, ya que todos se desvanecen ante el primer estímulo que llega de fuera y le hace abandonar la tarea que iba a tener entre manos. Un ser que ha aprendido a no vencerse, sino a seguir sus impulsos inmediatos, que se entusiasma fácilmente con algo, para abandonarlo cuando las cosas se tornan difíciles.Esto trae consigo baja tolerancia a las frustraciones, ser mal perdedor, ya que tiene poca capacidad para remontar las adversidades, pues no está acostumbrado a vencerse en casi nada; surge así la tendencia a refugiarse en un mundo fantástico, para alejarse de la realidad. Los criterios morales y éticos también son inestables: la moral es el arte de vivir con dignidad; el arte de usar de forma correcta la libertad, conocer y poner en práctica lo que es bueno. En la persona inmadura todo está cogido por alfileres y fácilmente se deshilacha y se rompe. La moda, la permisividad, el relativismo, el seguir los vaivenes de lo último sin ningún espíritu crítico.La madurez es uno de los puentes levadizos que lleva a la fortaleza de la felicidad, y es el resultado de un trabajo esforzado, serio, paciente, de quitar y añadir, de pulir, de limar, de intentar que nuestra forma de ser sea como una piedra de canto rodado de esas que vemos en los ríos y que casi no tienen aristas.
jueves, 5 de junio de 2008
Regalando música damos salud

El pasado jueves 15 de Abril se celebró en el teatro municipal de Manacor el acto de clausura del primer ciclo de musicoterapia organizado por la Asociación Estel de LLevant y el pianista de Manacor Pere Bonnin.
Si bien esta última jornada congregó a pocos asistentes Si bien esta última jornada congregó a pocas personas, los asistentes pudimos disfrutar de unos ponentes de lujo, quienes contaron sus experiencias personales con un exponente común, la música como herramienta de salud.
Coloma Ribot, psicóloga de la Asociación Estel de Llevant nos hizo sentir a todos cómo la música, desde la niñez a la edad adulta, va conformando nuestras vidas y llenando nuestros recuerdos con sus sonidos.
Alicia Olivares, enfermera en salud mental de la unidad de psiquiatría del hospital de Manacor, nos contó cómo la música pasó de ser una experiencia personal en su vida a compartirla con un grupo de personas con problemas de salud mental, y cómo a partir de esa experiencia entre música y salud, la enfermería en salud mental se convirtió a la postre en su profesión.Antonia Gelabert, usuaria de la Asociación Estel de Llevant nos habló de lo positivo de esta experiencia
para ella y cómo la música consigue proporcionarle tranquilidad y bienestar al escucharla.
Nuestro último ponente, el pianista Pere Bonnín, nos explicó que para él esta experiencia acabó convirtiéndose en un intercambio, en el que él, dando música, recibió el cariño de las personas y colectivos que fueron a escuchar sus magníficas interpretaciones, entre ellas la citada Antonia Gelabert, quién desde allí le pidió que volviese a visitarles y deleitarles con su música, al menos una vez al mes.
Posteriormente, otra usuaria de la Asociación, Arcen Torres, fue la encargada de expresar las emociones y sentimientos que la música provocó en las personas de la Asociación Estel de Llevant durante las diversas sesiones musicales a las que asistieron.
Coloma Ribot, psicóloga de la Asociación Estel de Llevant nos hizo sentir a todos cómo la música, desde la niñez a la edad adulta, va conformando nuestras vidas y llenando nuestros recuerdos con sus sonidos.
Alicia Olivares, enfermera en salud mental de la unidad de psiquiatría del hospital de Manacor, nos contó cómo la música pasó de ser una experiencia personal en su vida a compartirla con un grupo de personas con problemas de salud mental, y cómo a partir de esa experiencia entre música y salud, la enfermería en salud mental se convirtió a la postre en su profesión.Antonia Gelabert, usuaria de la Asociación Estel de Llevant nos habló de lo positivo de esta experiencia
para ella y cómo la música consigue proporcionarle tranquilidad y bienestar al escucharla.
Nuestro último ponente, el pianista Pere Bonnín, nos explicó que para él esta experiencia acabó convirtiéndose en un intercambio, en el que él, dando música, recibió el cariño de las personas y colectivos que fueron a escuchar sus magníficas interpretaciones, entre ellas la citada Antonia Gelabert, quién desde allí le pidió que volviese a visitarles y deleitarles con su música, al menos una vez al mes.
Posteriormente, otra usuaria de la Asociación, Arcen Torres, fue la encargada de expresar las emociones y sentimientos que la música provocó en las personas de la Asociación Estel de Llevant durante las diversas sesiones musicales a las que asistieron.
Durante este acto tocaba el piano una persona que forma mi otra mitad, Guillem Mateos.
Al finalizar las ponencias tuvimos la ocasión de invitar a la mesa redonda a dos personas que vinieron a realizar, de forma desinteresada, talleres de musicoterapia a la Asociación, Noelia y María José, quienes nos contaron lo gratificante de su experiencia al realizar los talleres de danza con que nos obsequiaron, y a las que pudimos así agradecer su colaboración.
Desde mi propia experiencia en este ciclo quiero agradecer profundamente su participación a todas las personas mencionadas, además de Aina Mascaró, enfermera, compañera y amiga, con quién trabajo diariamente en la Asociación y, en especial, a todos los músicos que han participado de manera altruista en este primer ciclo de musicoterapia como son: Mª Angeles, a la flauta travesera, Sebastiá Llenares, a la viola, el coro de Fartaritx con sus conjuntadas voces, Juan Durán, Unai Rodríguez y Araiz Vizcay que vinieron desde el pais vasco y nos deleitaron con su voz y sus guitarras, y en especial, al pianista Pere Bonnín quien, con su esfuerzo ha hecho que este viaje musical haya sido un verdadero placer para los sentidos.
Al finalizar las ponencias tuvimos la ocasión de invitar a la mesa redonda a dos personas que vinieron a realizar, de forma desinteresada, talleres de musicoterapia a la Asociación, Noelia y María José, quienes nos contaron lo gratificante de su experiencia al realizar los talleres de danza con que nos obsequiaron, y a las que pudimos así agradecer su colaboración.
Desde mi propia experiencia en este ciclo quiero agradecer profundamente su participación a todas las personas mencionadas, además de Aina Mascaró, enfermera, compañera y amiga, con quién trabajo diariamente en la Asociación y, en especial, a todos los músicos que han participado de manera altruista en este primer ciclo de musicoterapia como son: Mª Angeles, a la flauta travesera, Sebastiá Llenares, a la viola, el coro de Fartaritx con sus conjuntadas voces, Juan Durán, Unai Rodríguez y Araiz Vizcay que vinieron desde el pais vasco y nos deleitaron con su voz y sus guitarras, y en especial, al pianista Pere Bonnín quien, con su esfuerzo ha hecho que este viaje musical haya sido un verdadero placer para los sentidos.
miércoles, 14 de mayo de 2008
Afrontar la ansiedad
La ansiedad es un mecanismo normal de defensa de nuestro cuerpo, es una alerta ante situaciones que requieren de un cierto nivel de activación, por lo que es sano sentir cierta ansiedad en determinados momentos.
Sin embargo, si los niveles de ansiedad rebasan los límites normales, entonces la ansiedad deja de ser algo adaptativo y sano para convertirse en algo patológico y que desencadena en nuestro organismo una serie de sensaciones y emociones desagradables tanto a nivel físico como psicológico.
Cuando experimentamos una situación novedosa o temida como puede ser acudir a una cita, a un examen, a una entrevista de trabajo, recibir una noticia inesperada, encontrar a alguien a quien no vemos hace tiempo, tener un accidente etc, nuestro cuerpo presenta un aumento de los niveles de ansiedad y esto producirá una serie de sensaciones corporales como pueden ser entre otras:
o Elevación de la tasa cardiaca.
o Sensación de opresión en el pecho.
o Respiración entrecortada.
o Agarrotamiento de músculos.
o Dolor abdominal.
Lo normal es tener diferentes activaciones fisiológicas según la situación a que nos enfrentemos, además de las sensaciones citadas existen otras muchas.
A su vez, los pensamientos asociados a esas situaciones son:
Sentimiento de miedo.
Sensación de “no lo puedo soportar”.
Susto, por la reacción intensa del cuerpo.
Existen ciertas circunstancias habituales que nos generan ansiedad como cuando tenemos que afrontar situaciones determinadas que nos dan temor y el único modo de superar estas situaciones y conseguir que la ansiedad desaparezca, será haciéndoles frente. Sin embargo en muchas de estas situaciones que nos generan temor, lo que hacemos es huir de ellas y eliminarlas de nuestra vida. Por ejemplo existen personas que lo han pasado mal cuando han tenido que superar una crisis de pareja y cortan por lo sano, es decir, no intentan superar esa crisis para no sufrir más daño. Esta decisión a su vez, puede favorecer que en posteriores relaciones haga lo mismo, o que no me implique lo suficiente por miedo a que me hagan daño de nuevo. De éste modo puede que, lo que podría haber sido una pareja feliz afrontando los problemas, sea un fracaso de vida personal.
Lo sano para abordar situaciones que nos dan temor, es afrontarlas lo antes posible para acostumbrarnos y que esa activación física poco a poco vaya descendiendo y de esta forma se producirá una habituación a las situaciones estresantes y una mayor capacidad de afrontamiento ante situaciones futuras.
Cuando tenemos que afrontar situaciones que nos dan temor, hay personas que no toleran sentir malestar corporal y se angustian. La ansiedad es algo que toda persona puede soportar, por lo tanto no hay que magnificarla cuando se sienta. Aunque ponerse ansioso o angustiado es muy desagradable, no nos va a pasar nada, si bien es cierto que puede producirnos sensaciones muy intensas. Nuestro cuerpo reacciona cuando esta ansioso de la misma forma que cuando está excitado, sin embargo percibimos la primera como una emoción negativa y desagradable y la segunda como positiva y agradable, la única diferencia en realidad es el modo en que interpretamos cada situación.
Existen diversas técnicas que podemos aprender de modo fácil o con la ayuda de un profesional para disminuir las sensaciones de malestar que puede producir la ansiedad.
Una forma sencilla de abordar una situación estresante es usar la llamada Respiración Abdominal. Consiste en respirar profundamente y mantener el aire en el abdomen durante algunos segundos y después espirar suavemente hasta eliminarlo todo. Si repites esta operación algunas veces, seguro que el malestar va disminuyendo, la frecuencia cardiaca disminuye y la sensación de opresión cede. Existen muchas otras técnicas de relajación para intentar disminuir la ansiedad tales como la relajación muscular progresiva, la respiración controlada, el yoga, etc.
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